6 de abril de 2016

RIBERA DEL OMAÑA...DESCUBRIENDO JOYAS



Y  el día 13 de marzo ya cansados de tanta nieve decidimos cambiar de paisaje y nos apeteció agua, y bosque…el día anterior estuvimos de boda del sobrino y el cuerpo no quería madrugar...
Descubrimos muchas cosas este día, fue una jornada de esas que cuando llegas a casa dices buafff que bien me sentó esta salida, ¡especialmente bien!…y es que disfrutamos mucho de todo lo  descubierto.


 El día es precioso, un cielo azul y una temperatura ideal…nada que ver con las cuatro últimas rutas que hicimos con mucha nieve y frío invernal, arriba en las cumbres y entre las ramas, podemos ver los restos del temporal.


Primero descubrimos el embalse de Selga…está precioso y se respira una paz inmensa… fue uno de esos días que la luna no se fue a dormir y quiso jugar con el sol…hizo horas extraordinarias este día la luna lunera…merecía la pena, había mucho que ver.

...¿tiburón en el embalse?
Y pajarillos que revolotean felices y se acercan a beber el agua fresquita.

Atrapamos el sol, lo atrapamos y lo dividimos en muchos soles...esos soles que necesitamos que vayan ya calentando la tierra, y se instale la primavera poquito a poquito llena de soles.

Y lo cierto es que nos costó marchar de aquí, lo disfrutamos a tope... y al final esos momentos de confidencias y de preparar tantos proyectos futuros.


Seguimos derechitos a la ruta de La Ribera del Omaña, la primera parte la verdad no nos gustó mucho…pero buafff, vimos escenas maravillosas...


...unos cervatillos divinos y unas mariposas primaverales que nos alegraron un montón.



Y la llegada a la ribera del omaña genial…el contacto con los árboles , con mis árboles amados, siempre es el lujazo mayor de cada jornada de montaña o senderismo que disfruto.


Y ahí está Manuel... en el cartel anunciador de la ruta de Cuatro Valles jajajaja, y además está bien curioso, bien a la orillita contemplando el paisaje.

Como colofón de la mañana comimos por fin en El Villamor de Riello, ¡ESPECTACULAR!, totalmente recomendable, tanto tiempo siguiendo sus recetas por  facebook y aún no se nos había arreglado para comer allí, pues este día ¡bingo! y que rico comimos.
Y después de la comida, el cuerpo aún nos pide caminos por descubrir, entonces decidimos irnos a Salce. Un pueblecito de la montaña de Riello,un pueblecito Omañés, una joya de montaña auténticaS, allí se termina la carretera…enamorados quedamos, enamoraditos perdidos, por eso , Salce merece una entrada para el solito.
 
"Si sabemos escuchar el murmullo de los ríos jamás sentiremos una completa desesperación" Henry David Thoreau.

4 comentarios:

María Perlada dijo...

Me parecen las imágenes de lo más bello, Sara, me han encantado, he disfrutado de tu entrada casi tanto como si lo estuviera viviendo al natural, son preciosas.

Muchos besos enormes, no te imaginas cómo me alegra volver a verte.

Monchu dijo...

Preciosa entrada Sara, que fotos!!!
Presta veros como lo disfrutáis.
Un fuerte abrazu para ambos

Ginebra dijo...

Preciosa la entrada desde el principio hasta el final. La reflexión de Thoreau sobre el río y los sonidos a su alrededor es estupenda. Pienso igual, y añado: el aleteo de esa mariposa, el viento entre las copas, el cervatillo, el reflejo en el agua (embalse, cauce lento, charca, arroyo, garganta.... da igual) y hasta las confidencias y los planes de futuro salen mejor ahí, no tengo la menos duda, y es que la naturaleza nos da todo, menos mal que hay gente agradecida con ella, que disfruta y que valora, como vosotros y muchos más.
Besos

Teresa dijo...

Me encanta Sara, siempre encuentras lugares lindos. Un abrazo.