Se llama Chorisia...nunca lo había visto, había oido hablar de él, es espectacular, muy grande...y este verano pude por fin verlo en Denia.A éste precioso árbol, no me pude abrazar...sus espinas me lo impidieron.
Hay árboles que se cubren de espinas,para que nada malo les dañe, lo mismo que las personas podemos llegar a crearnos un escudo de espinas, pero ese escudo al igual que hace que nada nos dañe, en la misma medida, no deja que recogamos lo bueno.
