Judith y el vuelo de la libélula...
Éste lugar tiene algo de mágico, en la ciénaga hay vida...aquí sólo se escuchaba el aleteo de las libélulas, el croar de las ranitas verdes fosforito y el sopor de la tarde...pero aquí en este hábitat hay humedad y está fresquito, hay mucha vida.
En estos tiempos de tanto terrorismo emocional e intelectual, y a propósito de estas hermosas ranitas de la ciénaga, os dejo con algo hermoso de" La Oración de La Rana" de Anthony De Mello...¿que aún no lo habeis leido? ( os lo recomiendo)
Subió un hombre a un autobús y tomó
asiento junto a un joven que tenía todo el aspecto de ser un “hippy”. El
joven llevaba un solo zapato.
“Ya veo, joven, que ha perdido usted un zapato…”.
“No, señor”, respondió el aludido. “He encontrado uno”.
Es evidente para mí; lo cual no significa que sea cierto.








