3 de febrero de 2014

CUANDO EL MAR ENTRA EN TIERRA


 Ayer día 2 de febrero el cantábrico rugió fuerte, por la mañana nos dejaba escenas maravillosas...pero a la tarde el temporal con la pleamar fue devastador...en LLanes al igual que en casi todo el cantábrico, el mar invadió la tierra y... si dentro las olas tienen fuerza...en tierra también dejan su impronta feroz.



Las olas tienen formas maravillosas, algunas parecen verdaderos demonios de mar...su fuerza es atronadora.




 Y cuando llega el atardecer y la pleamar se impone, se siente con más fuerza como el mar quiere salir hacia tierra...esta ola parece una serpiente marina o un dragón marino.


Después de contemplar alucinados como la gente imprudentemente saltaba el cordón policial de seguridad en busca de la foto...de contemplar como papás se ponían en primera fila con los niños pequeños...de ver como las olas mojaban a todos los viandantes y a los coches que subían por el sablón desde la parte del puerto que estaba abierto...después de eso...nos ponemos en un lugar que parecia fuera de peligro, de hecho no estaba acordonado...queríamos como todo el mundo tomar instantáneas del espectáculo del cantábrico...y cuando ya nos íbamos... llegó LA OLA, como de la nada, comenzó su cresta muy cerca nuestro, casi en tierra... pasó por encima de una casa de tres pisos y como si de bolos se tratase, tiró a dos de los nuestros contra el piso provocando magulladuras y moratones diversos...todos quedamos en silencio...un silencio que nos recordaba que el mar puede ser muy cruel y que ayer el mar ansiaba tierra firme.
 Aquí se provocó la ola, tuvo que saltar unos 10 ó 12 metros por encima de la casa que veis en la imagen de abajo... y arrojar al suelo de un buen empujón a personas...desde luego yo...el próximo temporal lo veré al menos a tres kilómetros del mar...¡¡que horror cuando el mar nos muestra su cara más amenazadora y desgarradora!!.



 Esto en todo el norte ha sido un temporal record, las mareas subieron más de 5 metros, vientos muy fuertes y olas enormes muy cerca de la costa que subieron mucho en altura...por supuesto esto nada tiene que ver con un tsunami pero...ayer yo entendí lo que esas personas pudieron vivir en los tsunamis...¡¡que terror!!.
 Como comprendereis no hay foto porque el pánico y el agua bloquearon el disparador de mi cámara.


8 comentarios:

Carlos Sedeño dijo...

Sí que estaba el Cantábrico feroz ayer, Sara. No me extraña nada todo el destrozo que ha hecho en prácticamente todas las poblaciones costeras del norte de España.
Aunque por otra parte fue precioso ver cómo bufaban los bufones -valga la redundancia- ayer, en un cálido y soleado día más propio de primavera o verano que de pleno invierno.
Enorme el contraste que ayer hubo entre la tierra y el mar...
Un abrazo fuerte.

PD: Me alegra ver este reportaje porque significa que todo quedó en anécdota.

Verdial dijo...

Un reportaje impresionante Sara pero... Ufffffffff, que terror en cuanto a lo que cuentas. Gracias a Dios todos estáis bien.

Un abrazo

La Gata Coqueta dijo...



Si en algún momento la melancolía
llama a nuestra ventana recordemos:
que siempre habrá un pájaro que nos cante,
un niño que nos sonría y una mariposa
que nos brinde su belleza…
…y el paisaje cambiará de color.

¡¡Feliz mes del amor y la amistad!!

En "Mis caricias del alma" he dejado unos presentes, si te apetece verlos por si alguno te pudiera encajar, lo dejo en tus manos. Gracias!!


Un abrazo
con el rocío del afecto.

(Las imgenes que habéis traido son maravillosa...A costa de un buen susto, el mar cuando se encoleriza no hay quien lo detenga...)


Atte.
María del Carmen


Ramon dijo...

Menos mal que no hubo desgracias personales serias. El mar cuando se desata es imparable, temible, pero, a la vez, espectacular.

montse dijo...

Imágenes impresionantes de este mar tan bravo!!... Escalofriante!!..
I me imagino el sonido que también debia ser de aupa!!
El mar nos recuerda el poder de la Naturaleza.
Un abrazo muy fuerte.

Teresa dijo...

Sara, ¿Qué hacías hay, que miedo. El mar, que bello pero a mí a veces meda miedo, cuantos destrozos a hecho. Me alegro muchísimo que no os pasara nada. Muchísimos abrazos.

CARLOS dijo...

Espectacular Sara, como bien sabes lo vivimos a pie de pueblo, en Luanco y a primera hora de la mañana el caos reinaba allí, la noche había sido horrible con el mar entrando en las casas y destrozando todo lo que encontraba a su paso, me sobrecogió ver el mar en marea baja, pero mucho más en la pleamar de las seis, el mar subía y subía y se tragó el puerto pesquero, luego rompió contra el muro, devoró la playa y literalmente comenzó a entrar en el pueblo... nos fuimos, vi olas por encima de otras olas y un mar bravo, desafiante y como tu bien dices daba miedo. Y eso que a mi el mar me encanta, malo o bueno... saludos amiga.

Fernando Santos (Chana) dijo...

Olá Sara; excelentes fotografias que retratam a força da Natureza....
Cumprimentos