En los jardines de Aranjuez la vida resurge con fuerza...es primavera y los animalitos nos sorprenden con su gracia...desde luego mamá pata, ha tenido una buena prole.
La ardilla juguetona y traviesa se muestra a la vez tímida,a la vez extrovertida...que pena de no llevar unas nueces encima...¡me la hubiese ganado por completo! casi, casi la puedo tocar.
Que importante es sentirnos la piel en las relaciones humanas...con la ternura recobramos la magia de nuestra intimidad perdida, la ternura no es un síntoma de debilidad...practiquemos más ese "Sentirnos la piel".




















