17 de enero de 2013

ESPACIO DE SUERTE Y PROSPERIDAD

 Llegamos a otro maravilloso espacio de Soria, el Acebal de Garagüeta, el más grande de la Península Ibérica y de Europa Meridional...nos habían advertido que en esta zona siempre azota el aire...y lo pudimos comprobar con creces.
 El acebo es uno de mis árboles preferidos...nunca imaginé estar en un espacio tan lleno de ellos, aquí todo es verde y rojo...todo lo ocupa "El Acebo! con su porte piramidal...estoy tan nerviosa de la ilusión que tengo de estar en un luagr así que no se ni donde disparar con mi cámara...o mejor dicho, enfoco y disparo a todo. Hasta puedo percibir esta margarita única, (por más que miré no había ni una más), en pleno mes de enero allí...me imagino que luchando por poder seguir allí, en ese entorno tan maravilloso sin tener que esperar a primavera y seguir el ciclo normal de las estaciones.¿Privilegiada ella?.

 Que especial el contacto con el acebo, aunque sus hojas puntiagudas "acus folium"lo protegen firmemente de cualquier peligro.
Para los celtas era un arbol sagrado, que se empleaba en el solsticio de invierno para atraer la buena suerte y la prosperidad, estas creencias antiguas fueron adaptadas a la religión católica con posterioridad. Los antiguos le llamaban Tinne, que viene a significar  "el guardián de la sabiduría durante la época oscura del año" y se dice que los druidas lo utilizaban para confeccionar sus varitas. El roble para ellos era el rey de la época luminosa  y el acebo de la epoca oscura. 
 Plantado cerca de tu casa te protegerá de la mala suerte, así que ya sabeis, a plantar muchos acebos...
 En los bosques asturleoneses se le conoce también como carrasca o carrasco...a mi desde luego, me gusta mucho más su nombre, ACEBO.

 Me imagino este lugar llenito de nieve...¡¡que espectáculo más maravilloso!!
 Y al fondo Sierra Cebollera cubierta de nieve
 En este Acebal hay mil rutas, te puedes tirar caminando horas y horas, pasar por lugares maravillosos y en cada una de ellas te avisan de la actividad cinegética, tenemos suerte...hoy no toca cazar y podemos trotar libremente por todo El Acebal, llegando a los castros que decidamos.

 Al abandonar El Acebal de Garagüeta vemos un montón de potrillos preciosos...uno de mis objetivos para este 2013 es aprender a montar a caballo...mi animal favorito.
 Y para terminar el homenaje que nos dimos para celebrar el cumpleaños de Manuel...chin chin por ti mi Poeta. Esto fue en otro lugar mágico...del que os hablaré en posteriores entradas.
"Los acebos a través del viento, murmuraban sus secretos ancestrales a lo largo del sendero"

13 comentarios:

Luis G. dijo...

SARA, que delicia de reportaje. Que fotos más bellas de ese gentil arbol. Ahora está en su mejor momento, ofreciendo su belleza, sus colores, entre el verde brillante a esos rojos que estimulan el aprecio a tanta belleza reunida en ese bosque... Yo los encuentro en el parque de los Puertos, en Tarragona... Y siempre me paro, como respeto y admiración. La foto se les hago... Las tuyas son preciosas!!! Y el titulo me gusta, como el retazo histórico que has hilvanado.

Besos.

Luis.

Julio dijo...

Todo es una muy grata invitación a viajar y descubrir tantos tesoros naturales como guardamos en nuestras tierras de España. Merece la pena. Con un abrazo lucernario.
Salud.

Ramon dijo...

Menudo descubrimiento. Este rincón de Soria no lo conozco. Queda debidamente registrado en la carpeta de "visitas pendientes de realizar".
Gracias i enhorabuena por tu reportage.
Un abrazo para ti i para Manuel.

Ramon dijo...

Quise decir por tu reportaJe...

Angel Corrochano dijo...

Que rutas tan bonitas nos presentas Sara y que espacios increíbles tenemos en nuestra geografía. Hace tiempo que no me pierdo por esa parte de Soria, últimamente salgo a recorrer un poco la Serranía de Cuenca y el Alto Tajo que hace tiempo que no visitaba.
Siempre un placer
Un abrazo

ripley dijo...

que no sabes montar a caballo siendo de monte?

diez padrenuestros y diez avemarias, con eso ego te absolvo at pecatus tus pero solo porque las fotos son muy bonitas, casi todas.

besos

Teresa dijo...

Que lindos Sara, por cierto sabes tenemos el mismo apellido. Un abrazo.

H. Fraile dijo...

Un buen reportaje del lugar, las fotos muy bién.
Un saludo.

ripley dijo...

y felicidades al poeta...ups me olvidé

Ginebra dijo...

No conocía la relación celta con el acebo, me gustó y plantaré en mi jardín, allí en la sierra, un acebo, además de un cerezo, pues el clima es de montaña y apto para esta especie.

¿Te has propuesto aprender a montar a caballo? Pues me parece estupendo, la verdad, me agrada que a la gente le gusten los caballos:).
Ya me contarás qué tal la experiencia... no abandones a la primera, es algo más complicado de lo que parece, pero luego tiene una enorme recompensa.

Besos de finde, señora caminanta.
¡os pusísteis las botas, vaya, vaya!

Abilio Estefanía dijo...

Hola Sara, vaya por delante mi felicitación para Manuel, aunque sea con retraso.
Los acebos son el resguardo y el alimento durante el invierno de los animales.
Aquí no te he visto abrazándolos, jajaja, que pinchan.

Besos y abrazos para ambos dos

CARLOS dijo...

Bueno, la naturaleza jamás dejará de sorprendernos, que lugar tan precioso y cuantas cosas me quedan aún por conocer, habrá que coger una segunda libreta y comenzar a apuntar de nuevo. Bueno, aunque sea con retraso mi enhorabuena a Manuel por su cumpleaños, buena celebración. Un enorme saludo para los dos y feliz fin de semana (agua, agua y más agua).

María dijo...

Sara, me han encantado las imágenes tan preciosas envueltas en naturaleza con esos bosques y en contacto con el acebo.

Mmmm por cierto... pero qué buen homenaje os disteis en el cumpleaños de Manuel jajaja.

Felicidades.

Chin chin.

Un beso.