10 de noviembre de 2012

AGUA BONITA

 El bosque más hermoso sin duda...es un rincón de cuento,si en Iratí sentí la magia, aquí...la rocé, la respiré,la atrapé y me envolví en ella...a todo el cromatismo otoñal de los bosques de navarra se unió EL Color Turquesa del Urederra, (agua bonita en euskera)...¿qué dónde? en Urbasa.

 El nacedero del Urederra se encuentra en Urbasa, en las tierras de Estella...llegamos lloviendo...quizás esto lo hizo aún más bello, tenía este día el bosque ese halo misterioso otoñal, no se si podría decir quien/es es/son los protagonistas de este bosque...¿el color turquesa de sus aguas? ¿los árboles? ¿sus raices? ¿las ramas? ¿las hojas? ¿las cascadas? ¿las pozas?... sin duda el conjunto entero...eso es lo que hace de este lugar, uno de los más preciosos que he visitado.







LOS COLORES HABLAN DE ESTE BOSQUE...SI SE INVENTASE UN NUEVO COLOR, ÉSTE SERÍA SIN DUDA CON TINTA DE URBASA, DE NAVARRA.

20 comentarios:

verdial dijo...

Sin palabras me he quedado ante tanta belleza. Créeme si te digo que ese otoño que has disfrutado se ha colado por la ventartina y ha llegado aquí, al sur.

Un fuerte abrazo.

Ripley dijo...

lo primero es que me alegra veros bien en vuestro elemento una vez curados de las dolencias de los ultimos tiempos, lo segundo que hay un par de fotos muy bonitas y lo tercero, lo tercero es que sigais aprovendo el otoño

besos y abrazos

Abilio Estefanía dijo...

Hola Sara, el nacedero del Urederra, sin duda es un pequeño paraíso terrenal. Todo el que lo conoce se queda prendado del color de sus aguas y por muchas veces que vuelvas te sigue enganchando como el primer día.

Besos y abrazos para ambos

Juani dijo...

realmente colores preciosos
saluditos

Raquel dijo...

Maravilloso, Sara. Este lugar lo considero uno de los más bellos que he visitado. Un lugar mágico, de cuento. Y esa magia se ve en tus preciosas fotografías.
Un abrazo.

Javier González dijo...

Hermosísimas imágenes de un entorno encantado...cuánta belleza desparramada anda por ahí. Gracias por enseñarla.Un abrazo

Jordy dijo...

Hola Excursionista!!
Preciosa entrada coloreada de otoño.
Fantasticas fotos.
Besos Sara

Luis G. dijo...

Que maravilla de colores, SARA... Emocionan, da gusto verlos así, con toda su apoteosis cromática... La tierra alfombrada de mil colores, y el Urederra luciendo su jovialidad con ese azul mágico.....

Sí "agua bonita".... entre la entrañable quietud de una tierra bella... la tuya, SARA...

Mil besos,

Luis.

Cienfuegos dijo...

Menudo color de agua ¡¡¡!!!. Precioso. Algo conozco de la zona norte de Navarra y solo puedo decir que es, sin duda, una maravilla.
Un saludo

Teresa dijo...

Preciosos esos colores, me encantan. Besitos.

Ramon dijo...

Fabulosos paisajes que sin duda os aportan fabulosos momentos. Enhorabuena!

Duarte dijo...

Me rindo ante tanta belleza de verdes, qué tonos!
Colores de otoño, en ese paso del verde al ocre que me fascina...
y que entonces me ha inspirado así...

NOTAS OTOÑALES

El cielo es más gris y menos azul. La temperatura ambiente aun es cálida. El horizonte está más cerca. El Sol se marchó más temprano. La tierra adquirió un tono rojizo, así como la línea del horizonte el rubro, que hasta parece en llamas. Los campos menos fértiles aguardan un nuevo ciclo, una nueva jornada.
Los árboles, hasta ahora engalanados y bellos, elegantemente vestidos de hojas adornando el ramaje, nos proporcionaran la sombra tan deseada durante el Estío. Ahora, que se van desprendiendo de ellas, dando paso a la desnudez, desprotegiéndose, permitiendo que los rayos de Sol penetren a través de ellas. Poco a poco, una a una, hasta que caen todas, en un lento, bello y sensual strip-tease, sin posibilidades de poder ocultar el pudor que la madre naturaleza le pueda despertar.
Caen lentamente, describiendo un vuelo sinuoso, como el piloto más experimentado, o el ave que saborea su libertad tan deseada, hasta dejarse caer sobre la tierra que le dio la vida, suavemente, como se quisiera acariciarla; justo a los pies de quien la mantuvo cautiva, formando un manto de frondoso follaje, un espeso tapiz, el colchón de la naturaleza.
Siguen cayendo hojas, notas otoñales, como lágrimas vegetales, por un periodo más, un ciclo de vida que acaba. ¡Quien sabe donde irá a parar esa hoja que de una rama se soltó sin destino! ¿Al álbum de un coleccionista? ¿O simplemente para cumplir el fin biológico que la hizo caer? Salió de la tierra y a ella volvió para que sea otoño.

El romanticismo que forja el entorno invita a una longa caminata entre la arboleda, por ese túnel de brazos cruzados, entrelazados, que envuelve el camino.
El viento sopla entre esos brazos erguidos, tan altos, tan fuertes, mas libres y tan desnudos; ramaje suelto al viento, en busca de un infinito inalcanzable, produciendo un fuerte silbido que tan solo el otoño lo hace audible. Gemidos y murmurios cruzan el camino, hasta que un escalofrío nos despierta de ese encantamiento, envolviéndonos en una atmósfera de tristeza, melancolía e placer que motiva el estado de animo en ese deambular.

Oscurece, empieza a enfriarse el ambiente.
Llueve, las gotas ya no se detienen por breves momentos entre el follaje, ahora son fustigadas con latigazos del fino ramaje. El otoño es así, todo es más directo, más natural, por veces más duro y cruel.
El follaje caído, espesa almohada ya sin vida, antes verde, después seco, ahora húmedo, dejó traspasar el fluido líquido para permitir percibir ese aroma inconfundible, tan entrañable y sublime, que nos aproxima a nuestro origen y, nos permite percibir el olor a tierra mojada.

El vino ya reposa en los barriles esperando el día de San Martín; entretanto bocas sedientas aguardan el momento para partir en busca de ese manantial, deseosas de saborearlo y deleitarse con su aroma.
Hogueras para asar castañas, vino nuevo, música, alegría, corazones ardientes que aman todo lo que de bueno y maravilloso nos concede la madre naturaleza en el otoño.

¿Será que nací en el otoño? Lo cierto es que para mi es la estación del año en la que mejor me encuentro, con la que mejor me identifico; la que reúne, en la relación naturaleza ser humano, el binomio perfecto, logrando todos los encantos que nos concede la vida en le equinoccio del otoño; motivo de esta inspiración, provocada por este otoño que, una vez más, me acercó al momento y a la tierra en la que vine al mundo para vivir MI PRIMER OTOÑO.


OTOÑO DE 2005


IX – X – MMV

Lo tuve que fragmentar, no me han permitido editar completo...

Os dejo aquel abrazo que nos queda por dar

sherpa dijo...

Como disfrutáis del otoño pareja! Un sitio realmente bonito, lleno de colorido y vida.
Un abrazo amigos.

CARLOS dijo...

Con tinta de Urbasa!!! que bien suena. Me llama la atención ese color del agua, que azul, no se como describirlo... y el bosque, las hayas.... veo que lo habéis disfrutado. Un enorme abrazo Sara.

Joan González dijo...

PUES ESPERA QUE PONGA LOS "COLORES" DEL VALLE DE ORDESA...JEJE

SALUT
JOAN

montse dijo...

Como me gusta contemplar tus imágenes con estos colores de otoño en el bosque i además imaginándome el susurro del agua y su contemplación.!!
Este año aún no he pisado la Naturaleza con estos colores y la verdad es que tengo muchas ganas de gozarla.
Gracias por recordarme estas sensaciones.
Un abrazo muy fuerte para cada uno de vosotros.

MIESFE - 64 dijo...

Preciosas todas ,al verlas me a entrado ganas de salir a fotografiar.
Un abrazo

Fernando Santos (Chana) dijo...

Olá amiga Sara;
Belas cores de Outono...Excelentes fotografias....
Um abraço

Gizela dijo...

Esta entrada con esa fotos...es para quedarse en silencio y a punta de suspiros.....

Besossssss

Monchu dijo...

Sara como siempre espectacular la entrada!!!!
El lugar se ve que es precioso, pero tu lo realzas aun más, con esas fotos tan bien logradas
Me encantan todas, pero especialmente la última de las hojas en el suelo y el color turquesa de dos de las fotos del agua.
Un abrazu pareja